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jueves, noviembre 17, 2016

Raúl de la Puente reiteró sus críticas al Gobierno y al titular de Hacienda, Rodrigo Valdés, tras aprobación de reajuste en el Congreso.Este jueves el sector público evaluará la continuidad del paro.


Por: www.cooperativa.cl 
El presidente de la ANEF, Raúl de la Puente, reiteró sus críticas al Gobierno luego que el Congreso aprobara el proyecto de reajuste al sector público de un 3,2 por ciento, asegurando que la Presidenta Michelle Bachelet no consideró a los trabajadores del sector.

En conversación con El Diario de Cooperativa, el dirigente además cuestionó la falta de diálogo del ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés.

"Creo que la Presidenta aquí se equivocó rotundamente y no consideró y se dejó llevar por un ministro que ha sido tozudo, en que aquí ha valido más su orgullo personal, su arrogancia, más que mirar el interés de los trabajadores y también del pueblo de Chile", dijo el dirigente.

"Creo que la Presidenta no consideró debidamente a los funcionarios públicos que trabajamos todos los días por la ciudadanía, muchas veces por toda una vida. Podrán haber muchas críticas, pero comparativamente, en la región y a nivel internacional, esta es una administración pública que cumple sus objetivos con un bajo costo", recalcó el presidente de la ANEF.

El dirigente gremial además manifestó que el reajuste real para los trabajadores públicos solo alcanza el 0,2 por ciento, con lo que se logró mantener el poder de compra, pero los bonos se redujeron considerando lo logrado en la negociación de 2014.

"Aquí lo objetivo detrás de este proyecto es que los funcionarios públicos han obtenido un 0,2 por ciento de aumento real de sus remuneraciones, que los bonos que teníamos el año 2015 que eran de 250 mil pesos, hoy día es de 114 mil pesos para las remuneraciones más bajas y que los bonos para las remuneraciones mayores que eran de 125 mil queden en 35 mil, por lo tanto, desde ese punto de vista no hemos avanzado, hemos retrocedido en materia de bonos y hemos logrado mantener nuestro poder adquisitivo con los seguros que se han planteado", afirmó.

De la Puente eso sí evitó hablar de una derrota de los gremios con la aprobación de la iniciativa en el Congreso, ya que a su juicio se está desarrollando un nuevo poder sindical en el sector público.

"No logramos un objetivo, pero no lo consideraría una derrota porque en este proceso hay un nuevo movimiento sindical en la administración pública, hay unidad en todas las organizaciones del sector público, hemos dado una lucha y nos hemos jugado hasta el final con un movimiento de una dimensión nunca vista antes", enfatizó.

Asimismo, indicó que este jueves por la mañana la mesa del sector público evaluará la continuidad del paro.

"Hemos tenido una fuerte lucha durante todos estos días, de manera que las 15 organizaciones de la mesa del sector público nos juntaremos hoy a las 10:00 horas, (donde) analizaremos, evaluaremos y allí tomaremos una decisión" respecto al paro, manifestó De la Puente.

El presidente de la Confusam ratificó además que los funcionarios públicos continuarán con el paro nacional. "Pido las disculpas a Chile”, manifestó.


Por: www.t13.cl 
El presidente de la Confusam,  Esteban Maturana, manifestó su enérgico rechazo al nuevo proyecto de reajuste al sector público presentado esta tarde por el gobierno en el Congreso, dirigiendo sus críticas a la máxima autoridad del país.

“La Presidenta Bachelet ha traicionado a los principios del socialismo que inspiraron a una joven luchadora desde que era estudiante de medicina de la Universidad de Chile. Eso mismo con todos y cada uno de los socialistas que logran votar a favor del gobierno, lo que constituye una clara traición a los trabajadores públicos de Chile”, afirmó el dirigente sindical.

De acuerdo a Maturana, tras el ingreso del articulado en condiciones similares a las rechazadas en dos oportunidades, “se concretó una operación política de gran magnitud, con votos de parte del oficialismo y con la derecha”.

En la misma línea, el presidente de la Anef, Raúl de la Puente, dijo querer conocer cuál será la reacción de los diputados que anteriormente votaron dos veces contra el reajuste de 3,2%. “Este gobierno hoy le ha dado un duro revés a los funcionarios públicos y va a tener un costo grave en un año más”, añadió.

Por último, Maturana ratificó que continuarán con el paro nacional aunque se logre la aprobación del proyecto en el parlamento. “Nosotros estamos en paro nacional en todos los servicios públicos y en conversaciones  de la Mesa del Sector Público tomaremos las medidas a seguir. Pido las disculpas a Chile, a cada ciudadano y ciudadana”, manifestó.

Los empleados fiscales se reunirán a las 10:00 horas de la mañana para informar a las bases sobre lo ocurrido en el Congreso y así tomar una decisión definitiva 


Por: www.emol.com 
Tras la aprobación del 3,2% de reajuste a los trabajadores del sector público, los empleados fiscales anunciaron que este jueves continúa el paro y que en las primeras horas de la mañana se tomará una decisión definitiva respecto a la continuidad de esta movilización que hoy cumple 18 días. 


La reunión está convocada para las 10:00 horas en la sede de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), en Santiago, en donde los integrantes de la Mesa del Sector Público analizarán lo ocurrido este miércoles en el Congreso.

 "Tenemos que informar a toda nuestra gente, en todo Chile, que sepa qué fue lo que acá ocurrió y lo vamos a recordar todos los meses porque no vamos a tener la memoria tan frágil Y a la clase política le vamos a recordar el año 2017 cuando vayan a pedirnos el voto, que hay 700 mil votos menos", resaltó el presidente de la Confederación Nacional de Funcionarios de la Salud Municipal (Confusam), Esteban Maturana. 

Asimismo agregó que "tenemos claro que esta es una movilización que no tuvo los resultados esperados, de un reajuste decente, que hemos perdido una batalla pero no la guerra". 

Por su parte, el presidente de la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) Raúl de la Puente, destacó la unidad y "capacidad de lucha" demostrada por los trabajadores asegurando que ante la difícil tramitación que tuvo el proyecto "hay un antes y un después para el movimiento sindical". 

"Para nosotros hacer un paro no es fácil, va en contra de nuestra propia naturaleza, pero también tenemos derecho a exigir justicia en nuestros ingresos y derechos", aseguró el dirigente.

lunes, noviembre 14, 2016

Gabriel Silber y Daniel Farcas criticaron a la ministra Carmen Castillo por la falta de planes de contingencia frente a la acumulación de basura que ha provocado el paro de los empleados públicos. Los parlamentarios pidieron apoyo desde el ministerio de Defensa y del Ejército.


Por: www.t13.cl 
Dos semanas de paro de los empleados públicos han dejado estragos en algunas ciudades del país, donde la falta de recolección de basura ha provocado que el Ejecutivo decretara alerta sanitaria. A pesar de esto, la medida fue criticada por los diputados oficialistas, Daniel Farcas y Daniel Silber, quienes consideraron insuficiente la medida y pidieron a la ministra que fuera "más proactiva" para solucionar la crísis.

"Hoy estamos haciendo un llamado a la acción. Yo creo que a los ciudadanos poco le importa si hay un decreto, pues lo que les interesa es que se resuelvan los problemas de salud y la recolección de basura", indicó el diputado por el PPD, Daniel Farcas.

Respecto de lo anterior, los parlamentarios señalaron que Salud debe coordinar con Defensa para que el ejército pueda dar soporte frente a estas complicaciones. "En situaciones como éstas el Ejército podría ayudar no solamente con hospitales de campaña, sino también a contribuir incluso en la recolección de basura que se está convirtiendo en un gran problema", aseguró Farcas, quien agregó que "llamamos a los ministros de Defensa y de Salud a actuar proactivamente. Echamos de menos también una actitud de los intendentes y de todas las autoridades"

Las críticas fueron apoyadas por el también diputado, Gsutavo Silber, quién aseguró que "emplazamos al Gobierno, a la ministra de Salud, a los intendentes a anunciar planes de contingencia que nos permita enfrentar esta crisis que, del punto de vista de salud, genera serios efectos a los chilenos", y agregó que "uno ve cierta pasividad, sólo nos contentamos con la dictación de un decreto, pero yo esperaría más pro actividad de la ministra respecto de la emergencia".


Los diputados aseguraron que se reunirían con el ministro de Defensa, José Antonio Gomez para solicitarle su cooperación para hacer frente a la crísis, especialmente a lo referido a salud, ya que hasta el momento se han postergado 6.500 cirugías y 20.000 consultas médicas por el paro.

A las 20:30 horas se reunirán nuevamente el Gobierno con la Mesa del Sector Público para continuar destrabando el reajuste. Funcionarios bajaron la cifra a un 4%, monto que será revisado por ministros y la Mandataria.


Por: www.emol.com 
Un tercer receso atraviesa la reunión que sostienen desde el mediodía el Gobierno junto con la Mesa del Sector Público para intentar destrabar el reajuste salarial. 

A las 20:30 se retomarán las conversaciones en el Hotel Pablo Neruda de Providencia. Momento en el que el Ejecutivo dará a conocer si acepta o no el 4% demandado por los trabajadores. 

La presidenta de la Centra Unitaria de Trabajadores, Bárbara Figueroa, comentó que "ve con buenos ojos" que se pueda reunir el equipo de subsecretarios junto con el comité político para evaluar su propuesta. "Espero que a las 20:30 horas podamos efectivamente ir haciendo las precisiones". 

"Yo creo que eso es algo que no debe dejar de recoger el Ejecutivo y tambien el parlamento que una propuesta que sigue estancada en el 3,2 es insostenible que por lo tanto requiere un gesto por parte de la autoridad", agregó Figueroa. 

La presidenta de la CUT manifestó la disponibilidad de seguir dialogando todas las horas que sean necesarias al reconocer que se trata de un tema de impacto nacional que mantiene paralizado al servicio público, situación que pretenden normalizar en los próximos días. 

"Hemos demostrado una gran flexibilidad en esta oportunidad y, por lo tanto, es que esperamos que eso sea recogido como una señal potente por parte del Ejecutivo, para que a las 20:30 horas podamos hacer una diálogo mucho más frucífero de lo que ha sido hasta este minuto (...) un diálogo que ha logrado ir avanzando con lentitud, con desconfianzas propias del sector, pero que de alguna forma se sostiene". 

Respecto a los bonos por término de conflicto para los cargos de menores ingresos se conversó que quedara en 150 mil, mientras que para los de mayores ingresos sea de 75 mil. 

De la instancia participan los subsecretarios del Interior (Mahmud Aleuy, de Hacienda (Alejandro Micco), Segegob (Omar Jara), Segpres (Gabriel de la Fuente) y del Trabajo (Francisco Dïaz) junto con los 15 integrantes de la mesa, entre ellos, el Colegio de Profesores, la Anef y la CUT.

El Ejecutivo mantuvo la propuesta de 3,2 por ciento, luego que los trabajadores bajaran su demanda de 7,5 a 4,0 por ciento.La paralización de los funcionarios continuará este lunes y martes.


Por www.cooperativa.cl 
Sin acuerdo finalizó este domingo la reunión entre el Gobierno y la mesa del sector público en torno al reajuste salarial, en donde se buscaba poner fin a las tres semanas de movilizaciones de trabajadores fiscales.

Las conversaciones se retomaron a las 20:30 horas en el Hotel Neruda de Providencia luego que los dirigentes entregaran una contrapropuesta al Ejecutivo y bajaran su demanda de reajuste salarial de 7,5 a 4,0 por ciento.

Sin embargo, el Gobierno mantuvo su propuesta de 3,2 por ciento en una jornada que las conversaciones se extendieron por más de nueve horas, proponiendo aumentar los bonos de término de conflicto y realizando un compromiso que si el IPC llegara a 3,3 por ciento se iba a dar una bonificación de 10 mil pesos para cada trabajador.

De esta forma, el paro de los funcionarios públicos continuará por al menos 48 horas, este lunes y martes.

El presidente de la Comisión de Hacienda de la Cámara de Diputados, Manuel Monsalve (PS), que participó en la cita, indicó que "a pesar de que había propuestas tendientes incorporar un mecanismo de seguro ante la eventualidad de que el IPC se disparara por 3,2 por ciento y también se había hecho propuestas de aumento de cobertura y montos de los bonos, la distancia sigue siendo grande".

"Esta mesa, a pesar del esfuerzo que ha hecho y que todos valoramos y se valoró por parte de la mesa del sector público, concluyó sin acuerdo", manifestó.

Monsalve recalcó que "si bien no se rompen todos los canales de comunicación, este espacio como posibilidad para llegar a un acercamiento que destrabara el conflicto y que finalmente se concluyera un acuerdo ha fracasado".

"Para flexibilizar las posiciones, hay que cambiar el marco presupuestario en el cual se está dando esta negociación", aseveró el parlamentario.

Aleuy: "No ha sido posible concordar estas cifras"

En tanto, el subsecretario del Interior, Mahmud Aleuy, que participó de la reunión como interlocutor de La Moneda, sostuvo que "hemos hecho una propuesta de mantener el reajuste de 3,2 por ciento, que en este caso significa 500 mil millones para los funcionarios públicos".

"Hemos ampliado la cobertura de los bonos, pero no ha sido posible concordar estas cifras, así que lo que hemos hecho es dejar abierto un canal para mañana (lunes) mientras conversamos con los parlamentarios, porque la idea del Gobierno es que el sector público tenga un reajuste dentro de las posibilidades económicas que tiene el país hoy", indicó.

"El Gobierno ya aprobó en el Parlamento beneficios para los trabajadores públicos por 428 mil millones y lo que estamos discutiendo son 562 mil millones adicionales, pero no hemos logrado ajustar una cifra que permita concordar y dejar de afectar al conjunto de los chilenos", recalcó.

Aleuy destacó que "hemos dejado un canal abierto, nosotros hablaremos con los parlamentarios, porque ustedes saben que hoy día el reajuste es cero. Con este canal que hemos dejado con los trabajadores imagino que podremos seguir conversando".

 "Reajuste miserable"

Por su parte, el presidente de la Confusam, Esteban Maturana, sostuvo a través de su cuenta de Twitter que la propuesta del Gobierno es "inaceptable" y ratificó la continuidad del paro.

Criticó que el subsecretario Aleuy, "insiste en 3,2 por ciento y bonos similares a ofertas previas".

La presidenta de la CUT, Bárbara Figueroa, dijo que "con los parlamentarios discutirá si es posible una reasignación presupuestaria para poder avanzar en una nueva propuesta de reajuste. Creo que esa señal es una señal importante, porque acá no se trata solo del llamado a rechazo, sino que más bien se trata de llamar a los parlamentarios a que busquen espacios, que sean contribuyentes a que podamos destrabar esta situación y que podamos avanzar en un justo equilibrio".

A través de un comunicado en su página de Facebook, la Agrupación Nacional de Empleados Fiscales (ANEF) dijo que "los gremios hicieron grandes esfuerzos por negociar, pero el Gobierno mantuvo 3,2 por ciento como cifra de reajuste".

"Se llama a los funcionarios a mantener el paro este lunes y martes. Ante la inaudita intransigencia del Gobierno, los funcionarios se mantienen dignos y dicen no al reajuste miserable", añadieron.

El presidente de la ANEF, Raúl de la Puente, comentó que "el Gobierno ha mantenido su propuesta de 3,2 por ciento, lo cual es inaceptable por parte nuestra. Este monto de reajuste es ínfimo y en ese sentido nosotros hemos rechazado esa propuesta y por lo tanto el paro de 48 horas del sector público prevalece".

A su vez, el coordinador de la mesa del sector público, Carlos Insunza, sostuvo que "el paro es un paro que se va a ir evaluando".

"Evidentemente, si el Gobierno nos llama y mañana encontramos una solución vamos a informar de cómo esta solución puede buscar un camino de término pero, por ahora, 48 horas va a continuar el paro", sentenció.

jueves, noviembre 10, 2016

Presidentes de partido sacaron una dura declaración en la que cuestionaron el papel jugado por el PC en la votación del reajuste y el timonel comunista respondió reclamando por el trato discriminatorio, apuntando directamente al Gobierno, al asegurar que en el fracaso del veto presidencial la responsabilidad no es solo de los partidos y parlamentarios.


Por: www.elmostrador.cl 
El agua no llega al río, pero casi. El oficialismo  está en un punto crítico, con las confianzas políticas rotas y el sentido de coalición en tela de juicio, como no había sucedido hasta ahora.  En la Nueva Mayoría y en La Moneda asumen responsabilidades compartidas en el fracaso rotundo que tuvo el veto presidencial el martes en la tarde en la Cámara de Diputados, para sacar adelante el reajuste al sector público, pero eso no subsana los problemas de fondo: la ausencia de liderazgos gubernamentales y políticos que conduzcan efectivamente al conglomerado, como la tensión entre los socios del pacto que dejó en esta vuelta totalmente aislado al PC, convertido en el amenazado por convivencia de la coalición.

“Esta segunda derrota política del Gobierno fue tan lamentable como bochornosa, escenificando con inusitada crudeza la irrelevancia y vacío de poder de esta administración”, sentenció ayer el abogado y columnista, Jorge Navarrete.

Un análisis que coincide con lo que ayer se escuchó durante toda la jornada en la Nueva Mayoría y en el seno de Palacio: que la situación actual es el reflejo y la consecuencia de la debilidad de la conducción política a todo nivel en el oficialismo, con ministros que carecen de piso y peso político para amarrar, alinear y ordenar eficientemente a su coalición, debido a los errores de diseño y de gestión que cometen, pero también con presidentes de partido incapaces de ordenar a sus huestes, neutralizar a los díscolos y asegurar la disciplina política.

Veinticuatros  horas después del descalabro en el Congreso y de un sinfín de reuniones en La Moneda entre los ministros políticos y en el Congreso entre parlamentarios, además de igual número de llamadas telefónicas entre el Ejecutivo y la Nueva Mayoría, finalmente en la tarde de ayer se tomaron algunas decisiones no menores.

Primero, La Moneda resolvió suspender la reunión que tenía agendada con su conglomerado para consensuar las prioridades de la agenda legislativa para el último tramo del Gobierno, una cita que había surgido como parte del nuevo trato entre los partidos y Palacio, tras las tensiones que atravesaron las últimas semanas.

Segundo, a petición de la presidenta de la DC, Carolina Goic, en su rol de coordinadora de la coalición, La Moneda citó  a un comité político de emergencia entre los cuatro ministros políticos –Mario Fernández (Interior), Nicolás Eyzaguirre (Segpres), Marcelo Díaz (vocero) y Rodrigo Valdés (Hacienda)– y los timoneles de la Nueva Mayoría, cuyo único punto en la tabla es la crisis que se desató con el rechazo del reajuste del sector público y la vía de solución posible, a tres semanas exactas de que se venza el plazo legal para promulgarlo.

Y tercero, el gesto público de casi toda la coalición. Previo a que se anunciara dicha cita, todos los timoneles de la Nueva Mayoría, con excepción del líder del PC, Guillermo Teillier, firmaron y difundieron una declaración pública en la que reconocieron el esfuerzo que había hecho el Gobierno en materia de reajuste; respaldaron la gestión del ministro Valdés; asumieron su cuota de culpa en no poder garantizar la disciplina de sus bancadas para evitar que diputados de todos los partidos oficialistas se sumaran al rechazo del veto y, junto con hablar de “evitar medidas populistas” que no están acordes con el escenario económico actual, criticaron la conducta de la bancada comunista “de votar en bloque en contra de su propio Gobierno, fuera de los márgenes de lo acordado por todas las colectividades”.

Par de frases que, lejos de aportar a la solución de la crisis, implicó un portazo público de la coalición a uno de sus socios y literalmente incendió la pradera del oficialismo, agudizando la tensión de las relaciones en el seno del conglomerado.

Es que pasaron no más de dos horas para que Teillier leyera en el Congreso –flanqueado por el resto de la bancada PC allí presente– una declaración pública en la que cuestionó la “referencia discriminatoria e inaceptable hacia nuestro partido con la intención de asignarle la principal responsabilidad” en lo sucedido esta semana; habló de trato discriminatorio hacia su colectividad, “sin consulta previa y en situaciones complejas”; que era evidente que el veto presidencial se habría rechazado igual con o sin ellos y reiteró que jamás comprometió los votos comunistas ante La Moneda, sino solo “el empeño de hacer lo posible” por lograr un consenso en torno a la propuesta de Hacienda.

Teillier fue duro al sentenciar públicamente que la senadora Goic lo llamó solo una vez para comentarle que se estaba preparando un documento, en circunstancias que en ese mismo momento –recalcó– la declaración de la Nueva Mayoría ya estaba siendo difundida. El timonel comunista dejó en suspenso su participación de hoy, que será decidida antes de las 14 horas por las instancias partidarias de rigor.

“Tratar de endilgarle una responsabilidad mayor o principal al PC para mitigar la responsabilidad de otros, no nos parece el camino correcto. Consideramos que las responsabilidades son compartidas y no solo de los partidos y los parlamentarios”.

Es que no solo el PC apunta a los errores cometidos por los ministros del comité político, principalmente en el diseño para enfrentar la difícil situación del reajuste al sector público. En la Nueva Mayoría y en el propio seno de La Moneda se apuntaba a la equivocación de enviar el veto presidencial el martes a primera hora, precipitando con ello la votación, sin haber contado y chequeado antes si realmente estaban o no todos los votos que se necesitaban, en vez de tratar de salvar contrarreloj la situación, con el resultado ya conocido.

“El problema es la forma como se hacen las cosas desde el Gobierno”, dijo un diputado oficialista.

En la mira

La jornada de ayer fue un intenso cruce de recriminaciones, acusaciones y explicaciones entre los parlamentarios, los partidos y el Ejecutivo. Entre los diputados que rechazaron el veto presidencial aseguraron que una de las razones detrás de sus votos fue que, ante la evidencia de que no habría votación en bloque del oficialismo y que varios se descolgarían por no compartir los criterios del Gobierno –partiendo por el PC–, optaron por no estar dispuestos a pagar el costo político de apoyar el guarismo del 3,2%, que en la práctica realmente convencía a muy pocos, una situación que en La Moneda asumieron como efecto dominó.

Pero en los análisis internos de Palacio se llegó a la conclusión de que hubo una responsabilidad ministerial clave, razón por la cual no se puede culpar de todo al PC. Se asume que hubo una “falta de ingeniería política” y una “incapacidad para cuidar los detalles políticos relevantes”.  Tras revisar una y otra vez lo conversado en la cena del lunes en la noche, como las declaraciones públicas de rigor tras el encuentro, en La Moneda asumieron que los comunistas no mienten y que es efectivo que nunca comprometieron los votos de su bancada, solo la voluntad de tratar de buscar un acuerdo y que fue desde el Gobierno que se dieron apresuradamente las garantías públicas de tener amarrada la aprobación del veto presidencial.

Pasadas las 11 de la noche del lunes, Teillier salió a los patios de La Moneda y dijo textual ante las cámaras: "Yo creo que nadie está satisfecho con el acuerdo. Lo que nos compromete este acuerdo, es a buscar las posibilidades de que se apruebe el reajuste. Yo no sé cómo va a votar mi bancada, voy a discutir con la bancada mañana (martes) y en ese momento vamos a determinar".

Luego, salió el ministro Díaz y declaró: "Hemos alcanzado un acuerdo con los presidentes de los siete partidos de la Nueva Mayoría sobre el reajuste, esto se va a traducir en un veto que vamos a ingresar el día de mañana (martes) a tramitación en la Cámara de Diputados y esperamos que esto se traduzca en la aprobación del reajuste al sector público en el Congreso (…). No ha sido fácil, hemos tenido que emplear tiempo y trabajo para construir este acuerdo y nos parece una buena noticia".

Es por estas expresiones que Teillier, en su declaración pública de ayer, recalcó que aquí no había solo responsabilidades partidarias y parlamentarias, punto que –dijeron en Palacio– explicó durante toda la mañana a autoridades de La Moneda. “Desde el punto de vista del Gobierno el tema del veto no fue bien cerrado, por lo tanto, no podemos exigir nada, porque si bien es verdad que hubo una falta grave a la disciplina política, aquí no se rompió la palabra empeñada”, sentenció un alto asesor palaciego.

Entre varios de los asistentes a la reunión del lunes en la noche, la versión del PC tiene asidero, porque reconocen que en la práctica en esa conversación solo se habló del acuerdo de los timoneles para “maximizar todos los esfuerzos” en pos de lograr un acuerdo y que nadie se hallaba en condiciones reales ese día de asegurar la unanimidad de los votos de sus bancadas, porque todos los dirigentes estaban en antecedentes de que contaban a su haber con al menos algunos rechazos.

Dicho eso, en Palacio explicaron que en sus declaraciones el ministro Díaz trató de dar una señal de fuerza política y “fraseó” lo sucedido como un acuerdo ya conseguido, lo que no era tan cierto.

La timonel socialista, Isabel Allende, llegó a La Moneda pasadas las 19:30 horas para reunirse con Díaz, conversación que se prolongó por cerca de dos horas.

El descalabro político que gatilló el segundo rechazo del reajuste, revivió la presión por un inminente cambio de elenco gubernamental. Más aún, si los partidos ya asumieron su cuota de culpa por su incapacidad de imponer disciplina, es indispensable que La Moneda haga lo propio con un ajuste en el equipo político, porque es la única forma de “resetear” y tratar de partir de cero.

“Se requiere un cambio del comité político ahora, ya que, aunque las cosas no mejorarán, al menos hay que intentar llegar a la orilla”, agregó el analista Jorge Navarrete, quien de paso puso el foco también en la “irresponsabilidad de la oposición”, que –según él– ha tenido un “comportamiento tan miserable como pequeño, traicionando, de paso, todo cuanto dicen defender y promover: un adecuado y moderado gasto fiscal”.

¿Vía de solución?

En medio de todos los análisis, conversaciones y declaraciones públicas, el presidente de la Cámara de Diputados, Osvaldo Andrade, puso sobre la mesa una alternativa que permita asegurar una fórmula de reajuste al sector público, a pesar del fracaso del proyecto gubernamental en el Congreso. La idea la socializó transversalmente con parlamentarios de la Nueva Mayoría –incluido Teillier, quien la destacó públicamente– y se mandó el mensaje del contenido de la propuesta, antes de hacerla pública, a La Moneda.

"Aquí hay una idea, tómenla o déjenla", dijo Andrade. "Que se entregue a los trabajadores del sector público, un bono de $1 millón anual en cuatro cuotas trimestrales de $250 mil para quienes tienen un ingreso de hasta $550 mil. Respecto de aquellos trabajadores que ganan más de $550 mil y hasta $900 mil, se les entregue un bono de $600 mil anual en cuatro cuotas trimestrales de $150 mil", detalló.

La propuesta no debería tener problemas de financiamiento, porque está hecha sobre la base de los fondos contemplados en el proyecto gubernamental inicial y, además, responde a una fórmula muy similar que ya se aplicó una vez, durante el primer mandato de Bachelet.

El diputado PS agregó que “el 3,2 % fue rechazado con votos de una parte de parlamentarios de la Nueva Mayoría y la abstención de la derecha impidió que los trabajadores públicos tuvieran Reajuste Salarial. Los chilenos deben saber que, al no existir reajuste, no se reajustan los montos de la subvención escolar, los aportes a la educación superior. Es muy fácil votar que NO, por dios que es fácil, pero hay que hacerse cargo y yo me estoy haciendo cargo con esta propuesta”, afirmó.

El senador por Antofagasta declaró que “hay un error en cómo se planteó el diálogo (…) cuando uno negocia, tiene que hacerlo con los actores. Molestó a los trabajadores que se hiciese el acuerdo con los partidos”.


Por: www.eldinamo.cl 
Ayer se rechazó, de nuevo, el reajuste a las remuneraciones del sector público, porcentaje que el gobierno situaba en un hasta ahora inamovible 3,2%.

Los dardos apuntaron al comité político y posteriormente, el ministro de Hacienda, Rodrigo Valdés, descartó que estuviese pensando en renunciar.

Sin embargo, quien comenzó a hacer leña del árbol caído fue el senador Alejandro Guillier, el que sin pelo en la lengua planteó que “hay problemas en la conducción política del gobierno. El principal lo tiene en el liderazgo”.

Luego, agregó según SoyChile que “cuando uno negocia, tiene que hacerlo con los actores. Molestó a los trabajadores que se hiciese el acuerdo con los partidos y no con los dirigentes sindicales”.

Guillier además planteó que “hay un error en cómo se planteó el diálogo, las formas son cada vez más importantes. Aprendamos la lección y vamos más a la ciudadanía”.

“Que cambie luego el equipo político, esto ya no da para más”, dijo el senador, apuntando directamente al gobierno por la responsabilidad en el rechazo al veto. El periodista concluyó que “lo que está fallando es la conducción política, hace rato. La negociación debió haber sido conducida por el ministro del Interior, no el ministro de Hacienda, que no tiene esa sapiencia política, los ministros políticos son los que dan conducción. Están equivocados los roles”.

El parlamentario se refirió al polémico desalojo que se llevó a cabo ayer en la Cámara de Diputados mientras se discutía el reajuste salarial.

Por: www.eldinamo.cl 
Tras el acuerdo logrado entre el Gobierno y la Nueva Mayoría, ayer se votaba en la Cámara de Diputados el reajuste salarial del sector público del 3,2% el que fue ampliamente rechazado por los trabajadores fiscales, quienes estaban ubicados en la tribuna del hemiciclo.

Lanzando monedas a los parlamentarios, comenzaron a protestar por lo que el presidente de la Cámara, Osvaldo Andrade, ordenó a Carabineros desalojarlos del lugar, provocando una verdadera batalla campal.

Horas después del polémico episodio, el diputado Gabriel Boric quiso solidarizar con los funcionarios públicos y a través de un mensaje en su cuenta de Twitter, quiso enviarles un mensaje de apoyo ante la difícil situación que se generó en el Congreso.

“Mis respetos a las y los trabajadores públicos chilenos por la dignidad demostrada en estos días”, en referencia a las manifestaciones que han llevado a cabo, exigiendo un “reajuste digno”. Junto con eso, quiso disculparse a nombre de sus colegas diputado por “el injusto desalojo”.

Bárbara Figueroa señaló que "lo que no ha permitido que se deponga la movilización es la falta de diálogo del gobierno".

Por: www.t13.cl
El paro de los funcionarios públicos se mantendrá este jueves y viernes, según informó hoy la presidenta de la Central Unitaria de los Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa. 

Los trabajadores del sector público insisten en pedir un reajuste superior al 3,2% que propone el gobierno y que ya fue rechazado por la Cámara de Diputados. 

"No puede someterse a los trabajadores a la represión del chantaje. Esa política fue la que fracasó. Lo correcto sería asumir ese error. Por el bien de Chile necesitamos retomar el diálogo. Hubo momentos de ofuscación ayer, sin duda", expresó la dirigenta. 

Figueroa hizo alusión a la polémica que se generó ayer martes en la Sala de la Cámara, donde los diputados -con votos oficialistas- desestimaron el veto presidencial que pretendía insistir en el guarismo. Ahí, tras una acalorada discusión, la jefa de la CUT y otros dirigentes fueron desalojados de la tribuna.

Consultada sobre cuándo se depondrá el paro, Figueroa indicó que "haremos los gestos necesarios", pero "tiene que haber una convocatoria" por parte de La Moneda. 

"No cabe duda que somos los primeros en reconocer el impacto de la movilización, para nosotros no es grato, no es un deporte movilizarnos, no quisiéramos afectar a la ciudadanía (...) lo que no ha permitido que se deponga la movilización es la falta de diálogo del gobierno", enfatizo. 

Horas antes de la intervención de Figueroa, la Presidenta Michelle Bachelet aclaró que "no podemos hacer más sin afectar nuestro compromiso con las necesidades de los chilenos que más lo necesitan y la gente de la clase media". 


Además, Bachelet realizó un llamado a los trabajadores del sector público a deponer las movilizaciones

lunes, noviembre 07, 2016

Bárbara Figueroa enfatizó que la demanda que ha derivado en la paralización del sector público es “sentida y responsable” y por lo tanto, se mantendrá el estado de alerta y movilización hasta obtener una respuesta satisfactoria del Ejecutivo.


Por: www.lanacion.cl
“No estamos frente a un capricho de los dirigentes, estamos frente a una demanda que es sentida por las bases sindicales y que fue ampliamente respaldada por parlamentarios de todos los sectores”, afirmó la timonel de la Central Unitaria de Trabajadores (CUT), Bárbara Figueroa, al respaldar la movilización del sector público en contra delreajuste de 3,2% que ofrece el Gobierno.

Tras reunirse con la mesa del sector público que agrupa a las asociaciones de funcionarios estatales, la líder de la multisindical, recalcó que las paralizaciones de los organismos públicos estos días son medidas de presión orientadas a que el Ejecutivo entienda el llamado al diálogo donde las partes pudieran acercarse y encontrarse y no donde sólo se tuviera que ajustar la mesa del sector público a los requerimientos de Hacienda y que que “lamentablemente fue lo que ocurrió”.


“Sabemos que es un costo para la ciudadanía pero se ha hecho con suma responsabilidad y hoy estamos en un estado de alerta, de movilización permanente a la espera de lo que ocurra con los anuncios desde el Ejecutivo. La mesa entregó a las autoridades, a la ministra del Trabajo, a los parlamentarios una carta especificando los cuatro puntos centrales que deben estar contenidos en cualquier iniciativa de ley en materia de reajuste y bono especial que no fue aprobada por el Parlamento el día de ayer” con el rechazo en la Cámara de Diputados y de la comisión mixta a la normativa.


En medio del paro iniciado hace dos semanas, tras el quiebre con el Gobierno en torno al reajuste salarial, la investigadora Karla Varas pone en perspectiva las malas prácticas al interior de los servicios públicos que han llevado a precarizar las condiciones laborales de los funcionarios, entre las que se cuentan el uso arbitrario y al alza de personal a contrata y a honorarios. Estos últimos, son los más perjudicados y con peores condiciones, ya que no gozan de ningún derecho, pese a realizar las mismas funciones que sus compañeros de planta. Una precarización de los derechos laborales a la que se suma una Constitución que prohíbe la negociación colectiva y el derecho a huelga para el sector público.


Por: www.elmostrador.cl
El viernes pasado, el oficio 24 firmado por los ministros del Interior, Mario Fernández, y de Hacienda, Rodrigo Valdés, instruía a los mandos de las instituciones estatales a hacer descuentos de remuneraciones y un sistema de control de los funcionarios por los días no trabajados como consecuencia del paro iniciado el miércoles 26 de noviembre, luego del quiebre del diálogo con el Gobierno en torno al ajuste salarial.

La medida no fue bien recibida por los gremios, donde la calificaron como una “práctica antisindical de amedrentamiento inédita”, en el marco de movilizaciones que año a año protagoniza el sector público en demanda de diversas mejoras, lo que despierta fuertes críticas desde la ciudadanía, que en muchos casos termina perjudicada en medio de la paralización de servicios.

Lo cierto es que la realidad laboral chilena, al interior de la administración pública, mantiene una relación de desigual distribución de poder y se ha ido progresivamente precarizando.

Así lo concluye la investigación “Radiografía del empleo público en Chile: derechos laborales de los funcionarios públicos”, que forma parte del informe Anual de Derechos Humanos de la Universidad Diego Portales (UDP), que se da a conocer este lunes 7 de noviembre.

Es así como el estudio, liderado por la investigadora Karla Varas, señala que “con propiedad podemos decir que el empleo público en Chile es precario, de mala calidad, que el Estado es un pésimo empleador y, por sobre todo, que al interior de la relación laboral pública el conflicto es evidente. Por lo mismo y pese a todas las restricciones normativas para el ejercicio integral de los derechos colectivos, los trabajadores públicos han logrado construir una organización capaz de superar todas las barreras normativas para hacer respetar sus derechos”.

Y es que, según detalla la investigación, “tal como ocurre en la relación laboral privada, en el mundo público hay una desigual distribución de poder, cuestión que lleva a los trabajadores a demandar mayor protección laboral y, sobre todo, a construir una organización sindical capaz de contrarrestar el poder que ejerce el Estado en su calidad de empleador”.

Desprotección laboral y favores políticos

Una de las características que más tensiona el mundo del trabajo público, es la existencia de realidades laborales paralelas, que se traduce en que al interior del sector hay diversas categorías de trabajadores. De hecho, la administración pública se relaciona con su personal a través de una diversidad de regímenes jurídicos que distingue entre funcionarios públicos y personas contratadas a honorarios.

El estudio asegura que esta dispersión de regímenes jurídicos “ha generado una constante precarización del empleo público, dado que de un modelo de estabilidad característico de los regímenes de función pública pasamos a un modelo de transitoriedad e inestabilidad, debido a que con la proliferación del empleo a contrata y honorarios la continuidad del vínculo pasa a estar definida por los criterios políticos de la autoridad de turno”.

A diferencia de los cargos de planta –que corresponden al conjunto de cargos permanentes asignados por ley a cada institución, los que pueden ocupar funciones de nivel directivo, profesionales, técnicos, administrativos y auxiliares–, los a contrata están definidos como cargos transitorios, ligados a atender necesidades específicas del servicio y cuya extensión será como máximo hasta el 31 de diciembre de cada año, salvo que exista una prórroga. El Estatuto Administrativo establece que el personal a contrata de una institución no podrá exceder el 20% del total de los cargos de la planta del personal. Sin embargo, señala la investigación, “es un hecho cierto que el límite del 20% no ha sido respetado, existiendo un constante aumento del empleo a contrata”.

¿Cómo es esto posible? Gracias a que año a año la Ley de Presupuestos permite en sus diferentes glosas presupuestarias aumentar a los servicios su dotación de contrata por sobre ese porcentaje. Es así como en 2005 la dotación total de trabajadores del gobierno central fue de 165.153, de los cuales 73.938 eran a contrata, lo que representaba 44,5%. En 2014, del total de 227.869 trabajadores gubernamentales, 60,85% correspondió a personal a contrata.

“Este aumento sostenido del empleo a contrata, entonces, ha sido un factor de precarización de la relación laboral de los trabajadores públicos (…) bajo esta modalidad de contratación pasamos de un modelo de estabilidad en el empleo característico de las plantas de personal a uno de transitoriedad e inestabilidad”.

Y es que, en la práctica, “las contratas no son empleos transitorios, sino vínculos que se extienden en el tiempo (muchas veces por más de 10 o 20 años), pero que están expuestos, cada 31 de diciembre, a cesar, sin gozar de ninguna garantía”.

El estudio agrega que “a primera vista las renovaciones constantes de las contratas nos pueden parecer beneficiosas para los trabajadores que ingresan a la Administración Pública en tal calidad jurídica. Sin embargo, la conducta que ha desplegado la administración en ese sentido no ha implicado el otorgamiento de garantías de estabilidad laboral, ya que, año tras año, en todos los servicios públicos ronda la incertidumbre y la angustia entre los trabajadores a contrata que no saben si se les renovará por un año más”.

Al ser desvinculado como funcionario en esta modalidad, el trabajador se va sin derecho a indemnización –independientemente de cuántos años haya servido a la institución–, ni tampoco a gozar de algún seguro que aliviane los efectos de la cesantía. Por otra parte, las autoridades no necesitan fundamentar los motivos del despido, “deshaciéndose de trabajadores que han dado gran parte de su vida laboral al servicio público”.

Si el personal a contrata enfrenta una dura realidad laboral, el personal “a honorarios” del Estado, se lleva la peor parte. Esta modalidad es avalada por el Estatuto Administrativo cuando se trata de “labores accidentales y que no sean habituales en la institución” o para “la realización de cometidos específicos”.

Pero, en los hechos, las labores realizadas por estas personas muchas veces son las habituales del servicio o son de carácter permanente. De hecho, según detalla la investigación, “es frecuente que en el ejercicio de una misma función existan funcionarios de planta, a contrata y a honorarios. El Estado ha abusado de esta forma de contratación, generando consecuencias perniciosas para los trabajadores”.

Esto, porque son trabajadores que “quedan al margen de toda protección laboral y, por ende, aunque desempeñan funciones habituales de la institución, no cuentan con garantías mínimas para el desarrollo de su función (límite de jornada, descansos, permisos, vacaciones, licencias médicas, protección de la maternidad, etc). En segundo lugar, no gozan de estabilidad en el empleo, ya que su continuidad queda al arbitrio de la autoridad de turno, y por tanto fuertemente determinada por factores políticos”.

Betzabeth Marín Nanco, presidenta del Sindicato de Trabajadores a Honorarios de la Municipalidad de La Pintana y dirigente de base de la Unión Nacional de Trabajadores a Honorarios del Estado, relata que “yo trabajo en una oficina con otra compañera que es trabajadora social igual que yo, ella es de planta y yo soy a honorarios. Las diferencias se dan en que, por ejemplo, si ella tiene que hacer trámites se puede tomar administrativo, son seis días al año. Yo no tengo administrativo, entonces yo pido permiso y tengo que empezar durante el mismo mes. Si ella quiere quedar embarazada, lo puede hacer, en cambio yo no, porque no tendré protección ni subsidio maternal durante ese período. Si cada tres meses ella recibe los PMG (programas de mejoramiento de la gestión), yo no. Ella, por ejemplo, tiene derecho a asistir a todas las capacitaciones que quiera y cuando se las aprueben, yo tengo que asistir solamente a las que son para honorarios. Si ella se enferma, se puede tomar el mes de licencia o más, yo solamente puedo tomarme 5 días que son los que ha autorizado el alcalde, por lo que tengo que volver a mi trabajo enferma o seguir el reposo hasta que termine mi licencia, descontándose todos esos días de remuneración”.

Con respecto al constante aumento de esta forma de contratación, la dirigenta señala que “lamentablemente los empleadores, tanto del nivel central como descentralizado, han utilizado esta herramienta para poder generar o pagar favores políticos o para generar una masa de trabajadores que ingresa y que puede ser desvinculada en cualquier momento”. En suma, señala que la contratación a honorarios es una “estrategia política para precarizar el trabajo y poder pagar favores políticos”.

Sebastián Valdebenito Pedrero, presidente del Sindicato de Trabajadores a Honorarios del Ministerio de Desarrollo Social, explica que conoce compañeros de labores que han sido desvinculados “por negarse a hacer campañas, porque al trabajador a honorarios lo desvinculas así no más, no tienes que tener ningún motivo para hacerlo, entonces le entrega poder al empleador, permite una alta rotación y, finalmente, termina afectando al mismo servicio”.

Los trabajadores a honorarios del Estado han tenido que recorrer un arduo camino en búsqueda de protección laboral, que va desde acudir al Poder Judicial hasta la constitución de organizaciones sindicales, lo que no ha sido fácil.

Sebastián Valdebenito detalla que “la precarización de la función pública persigue también desconocer la capacidad de organización de los trabajadores, y es por ello que han debido recurrir a la figura del sindicato de trabajadores independientes”.

El dirigente puntualiza que “la única manera de ser reconocidos por el empleador es utilizando la fuerza, ya que –al no tener la calidad de trabajadores dependientes–, no se les garantiza ningún derecho sindical (fuero sindical, permisos sindicales, derecho a negociar colectivamente y ejercer el derecho de huelga)”.

Para Ximena Aguirre Galindo, integrante del directorio de la ANEF, la precariedad de la función pública también está vinculada con la utilización que hacen los partidos políticos de los servicios públicos, partidos que se han convertido, según sus palabras, en verdaderas bolsas de trabajo.

Otro factor de precarización señalado por los dirigentes es la subcontratación de servicios en el Estado, desde el aseo, la seguridad, choferes, hasta las casas de acogida del Servicio Nacional de Menores (Sename).

El estudio afirma que no existen datos oficiales en torno al universo de trabajadores del Estado (incluidas las municipalidades) que se encuentran en este nivel de desprotección extremo.

Según las estadísticas de recursos humanos que elabora la Dirección de Presupuestos del Ministerio de Hacienda, al 31 de diciembre de 2014 el total de trabajadores a honorarios era de 47.239.

Sin embargo, objeta el estudio, “esas cifras, que desde ya nos parecen sospechosamente bajas, no se condicen con la información proporcionada por el Servicio de Impuestos Internos a la Unión Nacional de Trabajadores/as a Honorarios del Estado, conforme a la cual para el año 2014 se identificaron un total de 350.255 trabajadoras y trabajadores a honorarios (ministerios, municipalidades, hospitales, universidades y otras institucionales fiscales). De ese total, 186.722 pertenecen a instituciones fiscales y 153.533 a municipalidades”.

Sin derechos colectivos

A pesar de que periódicamente existen paros y movilizaciones en el sector público, la Constitución de 1980 restringe la negociación colectiva al nivel de la empresa, excluyendo a los servicios públicos y asociaciones de funcionarios como titulares de la misma.

En cuanto al derecho a huelga, la Constitución lo prohíbe expresamente a los funcionarios del Estado y de las municipalidades. “Esta forma negativa de referirse al ejercicio de un derecho fundamental es producto de las concepciones ideológicas que imperaban al interior del gobierno de facto de la época, donde se miraba con mucho temor y desconfianza el conflicto colectivo, especialmente el ejercicio de la huelga como instrumento de reivindicación laboral”, detalla la investigación.

De esta forma, agrega el texto, en ese período era concebida “como un hecho que no contenía ningún principio de justicia, que provoca perjuicios en la sociedad y que había sido utilizada como herramienta política. En base a lo anterior, los integrantes de la Comisión optaron por reconocer el derecho de negociación colectiva única y exclusivamente a los trabajadores del sector privado, y omitieron pronunciarse en torno a si la huelga sería o no un derecho de jerarquía constitucional –principalmente porque Chile había ratificado el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales–, limitándose a negar su ejercicio respecto de los funcionarios del Estado y de municipalidades”.

No solo eso: el marco normativo que rige hasta hoy “castiga severamente a aquellos funcionarios que deciden defender sus derechos por medio de la acción colectiva, amenazándolos con la posibilidad de la pérdida de su fuente laboral, y lo que es peor, con la aplicación de sanciones penales”.

Es así como, según explica la magíster en Derecho del Trabajo, Karla Varas, “Chile vulnera los estándares de trabajo decente, ya que el empleo público es precario. Además se vulneran los pactos internacionales que reconocen el derecho de huelga con alcance universal –trabajadores públicos y privados–, especialmente el Pacto Internacional de Derechos Económicos Sociales y Culturales y el Convenio 151 de la Organización Internacional del Trabajo (OIT)”.

De hecho, la Comisión de Expertos en Aplicación de Convenios y Recomendaciones (CEACR) de la OIT, ha realizado una serie de observaciones al Estado chileno, entre las que se cuentan reiterados llamados de atención al Gobierno respecto a que “los trabajadores del Congreso Nacional y del Poder Judicial, así como aquellos de las empresas o instituciones del Estado o de aquellas en que este tenga aportes, participación o representación, deberían gozar del derecho de negociación colectiva”.

Pese a todas las observaciones, según detalla la investigación de la UDP, “el Estado chileno, haciendo vista gorda de las mismas, continúa manteniendo un sistema de relaciones colectivas de trabajo, donde los trabajadores públicos están excluidos del ejercicio formal de los derechos de negociación colectiva y huelga”.

Y agrega que “si bien en la práctica los trabajadores públicos ejercen estos derechos, el Estado chileno no ha adecuado su normativa interna a los tratados internacionales que ha ratificado, y cada cierto tiempo recuerda a los funcionarios que sus huelgas son ilegales".

Añadiendo, asimismo, lo siguiente: "En efecto, a propósito de una de las huelgas más emblemáticas de los últimos años –paro del Registro Civil–, el Gobierno sostuvo que no negociaría mientras no se bajaran las movilizaciones, ya que la huelga es ilegal e inconstitucional".

"Si bien ha existido tolerancia respecto al ejercicio de estos derechos, tal circunstancia no confiere ninguna garantía a los trabajadores públicos de que no serán objeto de represalias. Resulta poco sincero escudarse en una situación meramente fáctica (que puede cambiar con el Gobierno de turno o con los efectos políticos que pueden derivar de una determinada huelga) para indicar que en nuestro país se garantizan los derechos de negociación colectiva y huelga en la función pública”, puntualiza el estudio.

En este contexto, Varas estima que “es necesario repensar la regulación del empleo público en Chile, pensar en dejar atrás el modelo estatutario, que pareciera estar obsoleto. Es necesario también dejar atrás la idea de que el funcionario público no es trabajador y que debe anteponer ante todo el interés general frente a los intereses que tengan como clase trabajadora. En la medida que mejores la institucionalidad laboral en el Estado, tendremos servicios públicos de mejor calidad, lo que repercutirá en el bienestar de todos los ciudadanos. Dentro de esa nueva configuración del empleo público, debemos devolver la calidad de trabajador a todos aquellos que prestan servicios para el Estado”.

La licenciada en Ciencias Jurídicas y Sociales de la Universidad de Chile, concluye que “es fundamental tener un contrato único en el Estado, porque hoy conviven diversas calidades de trabajadores con diversos derechos, y eso no es admisible desde el punto de vista del principio de igualdad. En ese contexto todos deben tener la calidad de trabajadores, eliminándose la mala práctica de la contratación a honorarios. Se deben crear mejores garantías de acceso al empleo público, para ir erradicando los favores políticos y el amiguismo. A su vez, se debe crear un sistema efectivo y objetivo de carrera funcionaria, permitiendo el desarrollo y crecimiento profesional de los trabajadores, lo que derivará en una mejor calidad del servicio. Se deben crear mecanismos de protección ante despidos por razones políticas, erradicando la idea de que los trabajadores públicos están para apoyar la campaña política de equis candidato, sino que está ahí por vocación y por sus cualidades técnicas, humanas. En fin, es necesario pensar un nuevo modelo de empleo público basado en la dignidad del trabajador y dejar todas aquellas malas prácticas que por años han perpetuado los gobiernos de la Nueva Mayoría y la Alianza por Chile”.

El  Ejecutivo presentaría en la reunión de comité político de este lunes una propuesta a la coalición oficialista, la que en su última reunión pidió modificar el sistema de reasignaciones en términos de bonos. 

Por: www.emol.cl 
El oficialismo tenía la intención de anunciar un acuerdo en torno al reajuste del sector público luego de la reunión que sostuvieron presidentes de partidos de la Nueva Mayoría y los ministros del comité político el viernes pasado. Sin embargo, aquello no fue posible. 

En dicha instancia, convocada para mejorar la alicaída relación entre las colectividades y La Moneda, los secretarios de Estado manifestaron su preocupación por el inédito rechazo del proyecto, ocurrido la semana pasada en la Cámara de Diputados. 

Aunque algunos dirigentes volvieron a poner sobre la mesa la necesidad de aumentar el reajuste de un 3,2%, la coalición enfatizó en la necesidad de mejorar el sistema de reasignaciones en término de bonos para los ingresos más bajos. El Ejecutivo explicó que aún evaluaban la situación y que, hasta ese momento, no podían dar garantías de la petición de la Nueva Mayoría. 

En este escenario, según consigna "El Mercurio", tanto partidos como Gobierno decidieron postergar el debate para el comité político de hoy a las 10:30 horas en La Moneda. 

Así, en una semana clave para la discusión respecto del reajuste y en medio de la paralización de funcionarios del sector, el Ejecutivo se comprometió a dar a conocer hoy una propuesta al bloque oficialista, de cara a la presentación del veto presidencial que ocurriría mañana. 

Demanda oficialista 

En privado, la coalición ha comentado que no habrá un "respaldo a ciegas" al Gobierno, pero que sí esperan lograr que todos los parlamentarios del bloque voten del mismo modo. 

El presidente del PR, Ernesto Velasco, manifestó que están expectantes "por una propuesta que mejore el esquema que ha planteado el Gobierno. La evaluaremos y tomaremos una decisión como sector". Y agregó que "el Gobierno debe allanarse a flexibilizar su postura". 

Por su parte, el líder del PPD, Gonzalo Navarrete, apuntó a que "necesitamos escuchar una propuesta para saber qué es lo que se puede modificar. El ministro quedó con esa tarea, para nosotros evaluar la aprobación". 

Del mismo modo, la presidenta de la DC, senadora Carolina Goic, señala que el bloque está expectante ante "una alternativa que, dentro de las restricciones presupuestarias, permita mejorar la situación de las rentas más bajas". 

En tanto, el jefe de la bancada del mismo partido, diputado Fuad Chahín, advirtió que "condicionamos nuestra aprobación a un mejoramiento de los bonos, y dependiendo de cómo venga el IPC, un aumento del guarismo". 

Asimismo, su par del PPD, Ramón Farías, destacó que la conversación con el Ejecutivo tiene como punto de partida la última oferta que este hizo en la comisión mixta. "Negociaremos de ahí para arriba", señaló. 

Y añadió que "estamos dispuestos a aprobar solo si hay un mejoramiento de bonos y con la condición de que toda la Nueva Mayoría esté de acuerdo para poder votar en bloque; no queremos descolgados". 

El jefe de la bancada socialista, Juan Luis Castro, criticó el "hermetismo" en torno a las condiciones en las que se presentará el veto y afirmó que para respaldar la iniciativa "debe haber una mejoría sustantiva en la aplicación de los bonos y en los tramos de congelamiento del reajuste". 

En efecto, en la comisión mixta del miércoles pasado, el Gobierno hizo una propuesta en materia de bonos; sin embargo, no fue aprobada. En la coalición, además, han pedido rebajar el sueldo exento de reajuste de $4,8 millones líquido -como lo establece el proyecto del Ejecutivo- a $4 millones. 

Esta idea, según aseguran, ha sido rechazada por senadores DC, argumentando que la rebaja abriría un nuevo flanco de conflicto con funcionarios que se encuentran en dicho tramo. 

Con todo, pese a la insistencia de Hacienda de que no se modificará el reajuste de 3,2%, desde el PC afirman que el partido se mantendría firme en presionar por aumentar ese porcentaje, en línea con la demanda de los funcionarios del sector público.